Aproximadamente el 30 por ciento de la población de Yucatán enfrenta problemas relacionados con la salud mental, según el psiquiatra Arsenio Rosado Franco. Este especialista, con una extensa trayectoria en psiquiatría, destaca que la magnitud de esta cifra subraya la gravedad de los trastornos mentales en el estado. Rosado Franco, quien ha ocupado cargos destacados en el Hospital Psiquiátrico de Yucatán y en el área de Salud Mental, señala que estos problemas no son nuevos y que sus causas son diversas, incluyendo factores biológicos y sociales.
Además de la ansiedad, que se manifiesta como el trastorno más común en la región, otros trastornos también afectan a la población. Se estima que alrededor del uno por ciento de los yucatecos pueden experimentar esquizofrenia, mientras que el trastorno bipolar afecta aproximadamente al dos por ciento. Otros trastornos, como los de la conducta alimentaria y de personalidad, presentan prevalencias de cerca del uno y cinco por ciento, respectivamente. En el caso de los niños, la ansiedad y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) son los más frecuentes, aunque la depresión y otros trastornos pueden presentarse con menor frecuencia.
Rosado Franco enfatiza que el contexto cultural y social, junto con la genética, desempeña un papel crucial en la aparición de trastornos mentales. Resalta que la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales determina la salud mental de los individuos, y que no se debe analizar un trastorno desde una única perspectiva. A su juicio, la investigación científica ha hecho posible identificar elementos genéticos comunes entre diferentes trastornos, aunque también es importante reconocer que las condiciones ambientales pueden modificar el riesgo de desarrollar enfermedades mentales.
La prevalencia de síntomas de ansiedad en adultos en Yucatán alcanza hasta el 19.3 por ciento, lo que equivale a una de cada cinco personas. Entre los menores, cerca del 15 por ciento presenta algún tipo de problema de salud mental. Rosado Franco advierte que la falta de atención a los trastornos durante la infancia puede tener consecuencias graves en la adolescencia y edad adulta, incluyendo el riesgo de desarrollar problemas relacionados con el consumo de sustancias, lo que puede llevar a lo que se conoce como patología dual.
Finalmente, el especialista señala que no todos los trastornos mentales tienen un pronóstico igual. Algunos pueden ser tratados con éxito y desaparecer, mientras que otros requieren un seguimiento prolongado. Por ejemplo, tras el primer tratamiento, aproximadamente el 50 por ciento de los pacientes con depresión puede recuperarse completamente, aunque existe un riesgo significativo de recaída. La importancia de un tratamiento adecuado, especialmente en los casos de TDAH, es crucial para prevenir el desarrollo de problemas más serios en el futuro, como el consumo de sustancias, obesidad o conductas antisociales.





