Un hombre de 34 años ha perdido la vida tras haber sido hospitalizado debido a una probable infección por meningoencefalitis amebiana primaria, comúnmente conocida como “ameba comecerebros”. Este trágico incidente ha encendido alarmas en Mérida, ya que las autoridades sanitarias están investigando un posible vínculo entre la enfermedad y un cuerpo de agua de uso recreativo donde el fallecido trabajaba. El Gobierno de Yucatán, a través de los Servicios de Salud de Yucatán (SSY), comunicó el deceso el pasado miércoles.
El paciente ingresó al Hospital General Regional No. 12 del IMSS en Mérida el 2 de septiembre, donde su estado de salud se deterioró rápidamente. Al ser trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos, se le proporcionó atención médica avanzada, incluyendo soporte ventilatorio mecánico y tratamientos antiparasitarios, antibióticos y antifúngicos. Lamentablemente, el hombre falleció el 8 de septiembre, a pesar de los esfuerzos médicos por estabilizar su condición.
Las autoridades sanitarias han tomado medidas preventivas cerrando el cuerpo de agua donde el paciente había estado expuesto. Esta decisión se tomó tras la identificación de un posible vínculo entre la enfermedad y el lugar de trabajo del hombre. El 4 de septiembre, personal de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios realizó la recolección de muestras de agua del sitio y decretó su cierre mientras se llevan a cabo los análisis pertinentes.
La meningoencefalitis amebiana primaria es una infección cerebral poco común, pero extremadamente grave, provocada por la ameba Naegleria fowleri, que se encuentra en aguas dulces cálidas. La infección ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz, permitiendo que el microorganismo se desplace al cerebro y cause síntomas que van desde dolor de cabeza y fiebre hasta confusión y coma. Es importante señalar que esta enfermedad no se transmite de persona a persona ni por el consumo de agua contaminada.
Los Servicios de Salud de Yucatán han aclarado que, hasta el momento, no se ha confirmado la presencia de Naegleria fowleri en las muestras de agua ni se ha establecido un diagnóstico definitivo para el paciente fallecido. Las investigaciones continúan y los resultados de los análisis clínicos y ambientales son esperados para determinar cualquier relación entre la enfermedad y el cuerpo de agua en cuestión. Mientras tanto, las autoridades aseguran que no hay un riesgo generalizado para la población de Yucatán.





