Según datos del más reciente reporte del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), adscrito a la Secretaría de Salud federal, en la entidad se identificaron cinco nuevos casos de VIH. El informe, correspondiente a la primera semana epidemiológica del año, pone en relieve la situación actual del virus en Yucatán y la necesidad de mantener la vigilancia constante sobre el comportamiento de la enfermedad, especialmente en un contexto donde la prevención y la detección temprana son fundamentales para el control de la transmisión.
Hasta la semana epidemiológica número uno, con fecha de corte al 10 de enero, los servicios públicos de salud informaron que tres personas —dos hombres y una mujer— fueron diagnosticadas en la etapa inicial de la infección. Además, otros dos hombres ya se encontraban en la segunda fase del virus, una etapa crónica que suele no presentar síntomas evidentes. Esta distribución de casos refleja la importancia de la detección oportuna, ya que el diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.
En el contexto nacional, el informe señaló un total de 56 casos confirmados de VIH durante el mismo periodo. Quintana Roo se colocó en el primer lugar con 26 diagnósticos, seguido por la Ciudad de México con siete. Yucatán ocupó la tercera posición, superando a entidades como Colima y el Estado de México, que registraron tres casos cada una, así como a Guanajuato y Sonora, con dos. Este panorama permite dimensionar la incidencia del virus en la región sureste del país y la necesidad de fortalecer las acciones de prevención y atención integral.
Aunque el número de casos reportados en Yucatán es relativamente bajo, especialistas en salud advierten que resulta significativo al compararlo con el inicio de 2025, cuando no se registraron diagnósticos confirmados durante los primeros diez días del año. Esta diferencia ha generado inquietud sobre la continuidad en la transmisión del virus, especialmente relacionada con conductas sexuales de riesgo. Los expertos subrayan la importancia de sensibilizar a la población sobre el uso de métodos de protección y la realización de pruebas periódicas para evitar un incremento sostenido de los casos.
El reporte destaca que la mayoría de los casos recientes fueron identificados en la primera fase de la infección, la cual suele aparecer entre dos y cuatro semanas después del contagio. No obstante, la presencia de pacientes en una etapa más avanzada sugiere que algunas personas pueden portar el virus durante largos periodos sin presentar síntomas y sin saber que están infectadas. La situación adquiere mayor relevancia al analizar el comportamiento anual: al cierre de 2025, Yucatán acumuló 562 personas diagnosticadas con VIH, lo que significó un aumento del 5.4% respecto a 2024, año en el que se contabilizaron 533 casos. Estos datos confirman que el VIH continúa siendo un desafío para la salud pública estatal y subrayan la importancia de reforzar las estrategias de prevención, detección temprana y acceso a tratamiento.





